CategoriaREFLEXIONES

LA TIERRA Y SUS HIJOS

Es difícil concretar desde cuando estamos en la Tierra. Según la ciencia, los fósiles más antiguos de Homo sapiens —nuestros antepasados— tienen una antigüedad de 200.000 años. Aunque sabemos muy poco de esa lejana época, podemos intuir que durante mucho tiempo las relaciones entre los humanos y con el resto de especies del planeta estaban condicionadas por los instintos, especialmente el de supervivencia.

Esos primeros tiempos de la humanidad debieron de caracterizarse por la ignorancia y el uso frecuente de la violencia para lograr los fines deseados. Por ejemplo, al encontrar un lugar cálido y protegido en una cueva, no teníamos reparos en arrojar fuera de ella a quienes la habitasen, aunque eso les condenara a morir de frio o por el ataque de depredadores o de otros seres humanos. No es exagerado decir que durante bastantes milenios vivimos de un modo similar a como lo hacen actualmente los animales en la selva, donde impera el instinto y la ley del más fuerte.

Desde la distancia nos parecen tiempos difíciles, pero era justamente la clase de vida que nos correspondía al estar en el inicio de nuestro proceso evolutivo y carecer de los mínimos condicionantes éticos o morales.

Hace aproximadamente 5.500 años surge la escritura. Desde entonces disponemos de una información más completa. Con el transcurso del tiempo los seres humanos fuimos desarrollando habilidades en áreas muy variadas. Para alimentarnos, además de la caza, la pesca y la recolección de frutos, comenzamos a cultivar la tierra y a criar animales; descubrimos cómo obtener fuego, trabajar algunos metales y fabricar utensilios cada vez más complejos. De este modo, progresando en la creación de bienes materiales que nos  ayudasen a tener una vida mejor, prosiguió nuestro viaje. Leer mas

PROCESO EVOLUTIVO DEL ALMA HUMANA

El alma de un ser humano, en sus diferentes vidas aquí en la Tierra, afronta multitud de experiencias que abarcan todos los campos de la existencia. Para su experimentación la persona nace condicionada, ya que puede tener una personalidad estable o desequilibrada; una salud en buen estado o enfermiza; abundancia o escasez de medios materiales… Igual sucede en cualquier otro aspecto o área que podamos imaginar en la realidad de un individuo.

Al aprender en cada vida, se puede afirmar que el alma de cualquier ser humano posee un cierto nivel de maestría, distinto de unas almas a otras. Hay un factor que es común para todas las personas: su grado de maestría permanece velado para ella y también para las demás.

Es normal que cuando vivimos una situación la califiquemos en función de la felicidad o del sufrimiento que nos ocasiona, y estos dos parámetros son los que nos motivarán a desear repetirla o no. Este razonamiento es válido para la personalidad, pero no lo es para el alma, pues ella obtiene una enseñanza de todas las experiencias que vive, sean placenteras o desagradables.

Hablando en términos de progreso evolutivo, para que una vivencia sea útil es irrelevante que sea gratificante o molesta, pues en ambos supuestos el alma obtiene de ella un aprendizaje que le es provechoso para avanzar hacia su plenitud. Leer mas

PENSANDO EN LA NUEVA SOCIEDAD (2/2)

En el artículo anterior recordamos que el objetivo esencial de la humanidad es llegar a transformarse en una gran familia que vive en armonía. Añadíamos que ese es el propósito más noble y valioso que podemos imaginar.

En el sistema de convivencia actual el desacuerdo y la confrontación son frecuentes entre los seres humanos. Partiendo de esta realidad, ¿cuál es el obstáculo fundamental que impide crear una sociedad en la que sus miembros se sientan bien colaborando en proyectos comunes?

El inconveniente principal es siempre el ego de las personas. Cada ser mira esencialmente para sí mismo. En el vocabulario corriente empleamos con frecuencia las expresiones mi tiempo, mi dinero, mi esfuerzo… ¿Por qué no decir nuestro tiempo, nuestro dinero, nuestro esfuerzo?

Cuando una persona va desarrollando sus cualidades internas (su nivel de conciencia), ya le resulta natural hablar en plural incluyendo a otros. ¿Cómo se da este paso? Para integrar a otros en nuestra vida hay que hacerlo sin esperar a que brote ese deseo, pues la demora podría ser larga. Se inicia la colaboración y el servicio a los demás con la confianza de que se hace lo adecuado, como una especie de experimento. Esta decisión no se toma desde la mente sino desde el alma, y pronto se empiezan a cosechar los primeros frutos. Leer mas

PENSANDO EN LA NUEVA SOCIEDAD (1/2)

El objetivo esencial de la humanidad es llegar a transformarse en una gran familia que vive en armonía. Este es el propósito más noble y valioso que podemos imaginar. A partir de ese momento cada integrante de la familia humana aporta lo mejor de sí con objeto de hacer realidad los fines comunes. En primer lugar satisfacer las necesidades básicas de alimentación, salud, vivienda, protección y libertad. Después los recursos compartidos se utilizan con la intención de que cada miembro pueda desarrollarse en los planos laboral, cultural y creativo. Todo este proceso se lleva a cabo al mismo tiempo que se fomenta el afecto y la comunicación entre los individuos del grupo.

El que los componentes de la familia hablen entre ellos de sus preocupaciones y anhelos fortalece sus vínculos de manera significativa. Cuando uno comparte con los demás sus ilusiones y sus temores y cómo se siente, contribuye a crear confianza y unidad, lo que no impide que en el colectivo puedan existir divergencias en el modo de pensar o en la forma de abordar un problema común. Esas diferencias no tienen porqué desaparecer, pero pierden su fuerza separadora cuando se comunican a los demás con un sentimiento de respeto y afecto hacia ellos.

Para que la familia pueda progresar manteniendo su unidad, cada partícipe entrega al conjunto lo mejor de sí, pero no lo mismo todo el mundo. Uno podrá aportar como cinco  y otro como diez, pero una auténtica comunidad no juzgará las cifras y sí apreciará que todos ellos han colaborado con lo mejor que saben y pueden. Leer mas

REFLEXIONES-6 ¿PARA QUÉ ESTÁ EL SER HUMANO EN LA TIERRA?


Partimos de la premisa de que todo lo que existe tiene una razón de ser, más allá de que en un momento concreto de nuestro proceso evolutivo aún no la conozcamos. Por ejemplo, hace años la humanidad ignoraba cómo se originaban los huracanes o los terremotos. En cambio hoy se conoce con detalle cómo se crea un huracán (la acumulación de tormentas eléctricas que se desplazan sobre aguas oceánicas cálidas) o un terremoto (el choque de placas tectónicas).

Este universo, del que la humanidad forma parte, propicia que todos y cada uno de los elementos y seres que lo componen alcancen su pleno desarrollo. Entonces, estas dos clases de fenómenos naturales utilizados como ejemplo deben de tener una propósito aunque todavía no lo conozcamos. Hemos llegado a comprender cómo se forman los huracanes y los terremotos, pero todavía desconocemos para qué se forman, es decir, cual es el su finalidad. Muchos de nosotros tal vez diríamos que su objetivo es el de provocar daño y destrucción, en tanto que un ser de elevado nivel de conciencia ya conoce el auténtico sentido de todo lo que se manifiesta en este planeta.

El ser humano está en la Tierra con el único propósito de conquistar su plenitud. Leer mas

REFLEXIONES-5 ¿ESTÁ HABITADO EL UNIVERSO?

En el universo observable hay un número inmenso de galaxias, cada una de las cuales contiene a su vez una cantidad enorme de estrellas. Parece coherente pensar que algunas —o incluso muchas— de esas estrellas puedan tener planetas orbitando a su alrededor, estructuras semejantes a nuestro sistema solar.

¿Habrá vida en esos planetas? Si respondemos afirmativamente, ¿qué especie o especies los habitarán? Sin duda que se tratará de organismos adaptados a las condiciones que imperen en cada planeta: temperatura, gases de su atmósfera, radiaciones…

Estos razonamientos, aunque basados en la lógica, no dejan de ser meras especulaciones, y mientras esos hipotéticos seres no se manifiesten de algún modo (comunicándose con nosotros o apareciendo en sus naves), no podremos asegurar su existencia. ¿Nos encontramos en un callejón sin salida?

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REFLEXIONES-4 “ESTADO EVOLUTIVO ACTUAL DE LA HUMANIDAD”

Hace unos 8.000 años una nave procedente de un planeta de la galaxia Clauster, habitado por una raza humanoide, llegó a la atmosfera de la Tierra y desde entonces permanece ahí en modo invisible. La nave alberga en su interior a un grupo de nueve humanoides que son relevados con regularidad. Su avanzada tecnología les permite hacer esa sustitución en unas pocas horas.

Estos individuos tienen muchas similitudes con los seres humanos, aunque ya han conseguido un elevado desarrollo de sus cualidades internas, algo que a nosotros aún nos llevará un tiempo lograr. Han venido con la intención de estudiar el singular proceso que estamos viviendo los habitantes de la Tierra, con el fin de llevar a su planeta la enseñanza que esta observación pueda proporcionarles.

Su misión ha finalizado, y en apenas unos días regresan definitivamente a su lugar de origen. Antes de marcharse nos entregan este breve resumen escrito de lo que han percibido.             Leer mas

REFLEXIONES-3 ” MI CONCIENCIA”

1º Mi conciencia se asemeja a un caballo: permanece parada si me quejo ante una experiencia que no me gusta; camina al paso cuando soy cuidadoso con mis palabras pues sé que al pronunciarlas ya no me pertenecen; inicia el trote si desde mi corazón le sonrío a otra persona, y emprende el galope cuando miro en mi interior y sé que ahí está Dios.

2º ¡Me fascinan tantas cosas! Me gusta ir al campo a escuchar el susurro del arroyo y el ulular del búho; me agrada recibir los rayos del sol y las gotas de la lluvia; me maravilla pasear por mi ciudad y observar cuan diversas somos las personas… Y aún hay algo que me hace más feliz: bendecir a los arroyos y a los búhos, al sol, a las nubes y a las personas… Al sentir que esas bendiciones llevan el sello divino, sé que aumenta mi conciencia. Leer mas

REFLEXIONES-2 ” EL SENTIDO DE LA VIDA”

La humanidad atraviesa un tiempo de incertidumbre. El covid-19 ha alterado algunos de los pilares esenciales de nuestras vidas, como las relaciones sociales, la economía y la posibilidad de entrever el futuro al que nos dirigimos. No obstante, junto a la confusión que está creando, la pandemia nos ofrece la oportunidad de pararnos y reflexionar.

¿Realmente aspiramos a recuperar el mismo estilo de vida que antes de la aparición del virus? En ese supuesto hemos de entender que reanudar el modelo de vida previo a la pandemia supone un enorme coste para la Tierra y para la humanidad.

En estos momentos el incremento de temperatura en el planeta, el deterioro de los espacios naturales, la contaminación de los mares y ríos y de la propia atmósfera, es ya una evidencia. En este escenario no parece coherente repetir los errores pasados que nos han llevado a esta realidad. ¿Qué mundo heredarían las siguientes generaciones?  

En el interior de muchos de nosotros, de manera más o menos consciente, están surgiendo nuevas preguntas:

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REFLEXIONES-1 ” LA UNIDAD”


El proceso evolutivo de todo ser, aun perteneciendo a un mismo colectivo, es diferente. Al igual que lo son las piezas de un puzle. Hay un conjunto de ellas, pero cada una posee su singularidad.

Al completar el puzle, cada pieza ha desarrollado un sentimiento de unidad y pertenencia al conjunto, lo que le proporciona mayor fuerza, belleza y perfección, además de cualidades de las que carecía de modo individual, como pueden ser ángulos, colores y dibujos que comparte con el resto de piezas. De este modo tanto ella como el grupo, el puzle, alcanzan un mayor nivel de excelencia.

De igual forma esta reflexión puede aplicarse a la humanidad. Muchas veces vemos que algunos seres humanos son reacios a comprometerse en objetivos que suponen un elevado nivel de unidad entre los miembros. Leer mas