El primer paso para sentirnos libres y felices es perdonarnos por aquello que sentimos que no hicimos bien, al tiempo que perdonamos también a los que nos han ocasionado algún tipo de sufrimiento.
Antes del perdón estamos presos en una celda cuyos barrotes son el resentimiento, la amargura, la culpa, la vergüenza, la infelicidad. La llave que abre la puerta de esa celda es el perdón. No hay otra forma de abrir la celda. Para ser libres y felices tenemos que usar la llave del perdón. De este modo salimos a la Vida, a respirar aire puro, a sentir los rayos del sol, a decir gracias, a decir te amo.
La persona que ha sufrido profundamente por lo que otros le hicieron y es capaz de perdonar, es un ser con un bello y puro corazón. Se siente libre y feliz, y esa felicidad la transmite a los seres de su entorno. Cuando llegue el momento de marcharse, podrá mirar atrás y decirse: nada dejo pendiente, me voy en calma, en paz, feliz. Leer mas