EL AMOR ES RESPETUOSO

Podemos creer que el Amor es algo extraordinario que ha de manifestarse con fuerza, con potencia, haciéndose notar. Pensamos: “Si estuviese cerca de alguien que ha desarrollado el Amor, su vibración me llegaría y me sentiría colmado de ese Amor”. Necesariamente no tiene por qué ser así, pues el Amor se manifiesta de forma discreta, callada, respetuosa.

Si junto a nosotros hay una persona que ya ha desarrollado el Amor, esa será su vibración natural en cada momento de su vida. Pero eso no significa que los que estén junto a él puedan ser afectados por su Amor. Imaginemos que alguien de su entorno está sintiendo ira o tristeza, ¿le llegará el Amor que ese Ser emana y verá transformada su ira en calma o su tristeza en alegría? Si así fuese, el Amor le estaría privando de algo muy importante como es su derecho a aprender al experimentar esas emociones. Otra cosa es que una persona, de modo consciente, desee liberarse de un sentimiento de desarmonía y pida ayuda para ello. Entonces sí le llega ayuda a través del Amor.

Supongamos que un Ser que ya ha activado el Amor habla a un grupo de personas. Cabe entonces la posibilidad de que algunas de esas personas reciban Amor y algo cambie en ellas, en tanto que otras personas que igualmente le están escuchando saldrán de esa reunión en el mismo estado de vibración y con los mismos sentimientos que entraron. Todo esto es cierto (al menos eso es lo que yo creo y siento) a nivel de la personalidad.

f 5Algo distinto es lo que sucede en el nivel del Alma: el Ser de Amor ha sembrado una semilla en cada uno de los que le escucharon. En el momento oportuno, distinto para cada persona, esas semillas germinarán y darán sus frutos. Esa es una de las cualidades del Amor: es respetuoso, no invade, no fuerza, no se impone. Está calladamente junto a nosotros hasta que no abramos nuestro corazón y le invitemos.

¿Saber esto tiene alguna utilidad? La Vida expresa en todo momento la Voluntad y el Amor de Dios, aunque algunos Seres no son aún capaces de sentirlo en su actual momento evolutivo. El no ver ni sentir Amor en una expresión de la Vida no supone que no exista, sino que el que no lo percibe no está todavía preparado para sentirlo. Del mismo modo, antes del descubrimiento del telescopio y del microscopio, se negaba la existencia de estrellas lejanas que ahora si observamos, y de partículas muy pequeñas que ahora sí podemos ver.

Si no se tiene desarrollada la capacidad de ver o sentir algo en un área determinada, o no se cuenta con los medios precisos, se podrá negar aquello que no se percibe. Igual en el caso del Amor: mientras no desarrollemos la capacidad de sentirlo, podemos suponer que no existe en una circunstancia de la Vida o en una persona determinada. Pero no es así, pues se trata sólo de nuestra incapacidad de sentir que siempre, en todo momento y lugar, en toda persona, se manifiesta el Amor.

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Juan José

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